Urge compartir la luz de Jesús, urge iluminar la realidad sin falsas seguridades o prestigios, que, aunque son necesarios los elementos, no todo puede sostenerse cuando se lleva el mensaje de Jesús en la seguridad del pan, la mochila, el dinero.

Monseñor Eduardo Cervantes Merino resaltó en su homilía, que la Iglesia está llamada a anunciar a Jesús, a vivir en la sencillez superando prestigios, seguridades y, marcados por la compasión.

Recordó que el Señor pide a sus discípulos ir ligeros de equipaje, no llevar más de lo necesario para compartir la Buen Noticia. «Los manda de dos en dos, es decir, el trabajo tiene que ser en equipo, en comunión», enfatizó.

El Papa Francisco nos insiste en una palabra maravillosa, que se va haciendo cada vez más del uso entre nosotros, discípulos de la Iglesia: Estamos llamados a vivir la sinodalidad, a aprender a caminar juntos para anunciar la Buena Noticia.