Mientras el semáforo del sector salud esté en color rojo, en la Diócesis de Orizaba se mantendrá el criterio que marcó nuestro Obispo, Don Eduardo Cervantes Merino en cuanto a las celebraciones y actividades relacionadas con el caminar pastoral.
El vocero diocesano, Helkyn Enríquez Báez mencionó que el retorno a la nueva normalidad fue el tema que trataron en reciente reunión presbiteral virtual y, ahí se recordó lo que estableció hace ya algunas semanas el Obispo, con el propósito de proteger la salud de los fieles.
De tal manera que en el territorio de esta Iglesia particular sigue el mismo criterio de celebrar con un máximo de 30 personas en los templos, mismas que deben guardar la sana distancia para evitar una concentración de personas que pudiera originar una posibilidad de contagio.
Recordó también que se sigue brindando la atención a través de un equipo especial de sacerdotes, para atender enfermos y a quienes hayan contraído Covid-19 y requieran atención espiritual, de esa manera los sacerdotes les llevan consuelo en este difícil tiempo.