Como Santa María Magdalena, la mujer está llamada a ser misionera, a anunciar a Cristo muerto y Resucitado, resaltó el Párroco de Tlaquilpa, Carlos Castro Reséndiz, quien presidió la Eucaristía en el marco de la fiesta patronal, que a diferencia de otros años se realizó a distancia, como lo obliga la pandemia.
Destacó que la mujer tiene gran importancia dentro de la Historia de la Salvación, porque es clave en cada uno de los acontecimientos a lo largo de la historia y con María Magdalena no es la excepción, porque Jesús le da el encargo de que anuncie el reino de Dios.
Por ello su fiesta es una de las más importantes de la Iglesia Católica y nos permite reflexionar sobre el gran acontecimiento de la Resurrección.
Jesús no nos va a tratar como algo lejano o como un número, sino como lo hizo con María Magdalena, por su nombre. “Siempre nos va a llamar por nuestro nombre y por eso es fácil reconocer la voz del Maestro”.
Haciendo un recorrido por su vida, nos enseña que Jesús llega a nosotros desde nuestra vida cotidiana y al tener ese encuentro con el Señor se dispuso a seguirlo, acompañarlo hasta la cruz y, después de la cruz siguió anunciándolo.
Hoy le pedimos a Santa María Magdalena que nos ayude para que en nuestra vida seamos verdaderos anunciadores del reino de los cielos, que podamos vivir en armonía, pero también en ese encuentro con el Señor, “y que como parte de esta comunidad parroquial seamos auténticos testigos de la Resurrección”.