Orizaba.- Sacerdotes, familiares cercanos y laicos que conocieron al padre Domingo Rafael Perea acudieron a la Misa de exequias recordando su trayectoria, apostolado y entrega al servicio de la comunidad por medio del ministerio sacerdotal.

La Diócesis de Orizaba se solidarizó con la Diócesis hermana de Córdoba, en donde servía el padre Domingo Rafael, muy querido por la comunidad.

Los Obispos de ambas Diócesis, Monseñor Eduardo Cervantes Merino, de Orizaba y de Córdoba, Eduardo Patiño Leal, celebraron la Eucaristía en la Iglesia Catedral de Orizaba.

El sacerdote fue recordado por su labor en la formación de otros sacerdotes y el mismo Obispo de Orizaba en el Seminario de Xalapa, por su labor como Vicario de Pastoral y encomiendas en distintas comunidades parroquiales. Orizaba acogió al sacerdote en los últimos años, pero él seguía prestando sus servicios en la comunidad parroquial de San Juan Bosco en Córdoba con el ánimo que le caracterizaba, reconoció Monseñor Eduardo Patiño.

En la medida que sus fuerzas lo permitían, el padre Domingo Rafael siempre dijo sí a Jesús y servir así le permitió llegar a sus 79 años haciendo un apostolado desde el lecho del dolor mediante la oración por los enfermos. El Señor le permitió seguir sirviendo del modo más adecuado a cada momento en la etapa de la vida “el Señor puso en su corazón ese deseo de servirlo desde niño y así lo hizo de un modo muy dinámico todo el tiempo”, expuso en su homilía don Eduardo Patiño.

Sacerdotes de las Diócesis de Córdoba y Orizaba asistieron a la Misa de Exequias del padre Domingo Rafael Perea.

Matilde De los Santos Parada

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