La Iglesia Católica tiene en el padre Francisco Aguilera Medrano un claro referente y ejemplo de vida pastoral. Damos gracias a Dios por su vida.
Obispos que ha tenido hasta ahora la Diócesis de Orizaba, laicos, religiosas y religiosos mantienen la esperanza de la resurrección y la seguridad de las obras que ejerció en su ministerio prolífico en la Arquidiócesis de Xalapa y la Diócesis de Orizaba, como vicario episcopal y vicario general, respectivamente.
Al padre Francisco Aguilera Medrano mucho tenemos que agradecer como Diócesis, ya que primero como Vicario Episcopal de Zona y luego como Vicario General y Administrador Diocesano ayudó a los Obispos en la Diócesis de Orizaba, primero como un sueño, un proyecto y ya como toda una realidad.
Nació en Aguascalientes el 9 de abril de 1940. En 1955 ingresó al Oratorio de Puebla, donde cursó sus primeros estudios y de 1957 a 1959 estudió Filosofía en el Seminario Palafoxiano de ese estado.
De 1960 a 1963 cursó Teología en The Cardinal Newman Oratorio College, Rock Hill S. C., de los Estados Unidos de Norteamérica, plantel afiliado a la Universidad Católica de Washington.
El 3 de mayo de 1964 recibió la Ordenación Sacerdotal en la Profesa de México, templo perteneciente a la Congregación de San Felipe Neri. Ya ordenado sacerdote se desempeñó como formador en el Seminario del Oratorio de Puebla, de 1964 a 1968.
En 1965 fue designado Prepósito de la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri en Orizaba y para octubre de 1970 fue adscrito a la Vicaría Fija del Sagrado Corazón de Jesús en la colonia El Espinal. En mayo de 1974 fue enviado como Párroco de San Felipe Neri y entre otras encomiendas recibió la de Vicario Episcopal de la zona de Orizaba y Zongolica hacia 1988.
Para el año 2000 fue nombrado Vicario General de la Diócesis, por el primer Obispo, don Hipólito Reyes Larios y, para el 2002 fue designado Párroco de Santa María de Guadalupe, la Concordia, donde permaneció hasta marzo del 2018.
Entre febrero del 2007 y febrero del 2008 fue Administrador Diocesano de la Diócesis de Orizaba, cargo en el que fue elegido por segunda ocasión entre noviembre de 2013 y abril del 2015, ocasiones en que la Diócesis fue sede vacante.
Fungió también como Vicario General del Segundo Obispo de Orizaba, Monseñor Marcelino Hernández Rodríguez.
Con la designación del Tercer Obispo de Orizaba, Monseñor Eduardo Cervantes Merino, el padre Francisco Aguilera sería designado de nueva cuenta Vicario General de la Diócesis.
Hombre inteligente y virtuoso deja en Orizaba una profunda huella por su labor espiritual y su contribución al bien común.
Entre su legado está la fundación en Orizaba de las comunidades neo catecumenales que, con la profundización en la Palabra de Dios han formado en la fe a cientos de orizabeños.
En la parte asistencial
Además de la construcción de la parroquia San Felipe Neri fundó, con la cooperación de Fomento Cultural Banamex, una Escuela de Artes y Oficios de nombre Centro de Promoción Humana AC, que funciona en la colonia Juárez.
Al tomar posesión como Párroco en Santa María de Guadalupe, la Concordia, el padre Francisco, después de una revisión exhaustiva del templo parroquial: templo, atrio, curato, oficinas, salón parroquial y demás instalaciones, vio la necesidad de iniciar una obra de restauración urgente y profunda.
Ésta la inició a partir del 6 de enero de 2003, con el apoyo de Fomento Cultural Banamex A. C. y de la comunidad orizabeña logrando transformar el Santuario, al que cada año llegan con devoción y alegría los católicos.
Contribuyó, incansable, en la restauración de la Curia Diocesana, además de que emprendió un ambicioso proyecto, el Centro Pastoral “La Concordia”, que aún está inconcluso.
Sin duda, hay muchas más obras que de manera discreta, callada y constante realizó durante 53 años en los que entregó su vida y labor pastoral en la Iglesia Católica.
El Libro “Vida y obra de los Padres del Oratorio de San Felipe Neri de Orizaba”, de Armando López Macip, cronista de Orizaba, fue escrito por encomienda que el mismo padre Aguilera le hizo y fue presentado el año pasado.
Hoy ha regresado a la casa del Padre este gran hombre de Dios al que una comunidad de todos los ambientes, solo puede decirle GRACIAS, por su testimonio, humildad, servicio y todo el bien que hizo a la humanidad… Descanse en paz.