Así como pedimos perdón a Dios, pidamos ayuda para tener una actitud de perdón con la gente que nos rodea y que nos conceda sanar heridas, reconstruir relaciones, liberarnos de caretas inútiles como el resentimiento el rencor y el deseo de venganza, exhortó el Obispo Eduardo Cervantes Merino.
Invitó a que con la misericordia que Dios nos perdona, nosotros tomemos actitudes para perdonar a quienes nos ofenden.
En su homilía, pidió, además, por el descanso eterno del padre Francisco, que mucho tiempo sirvió a nuestra iglesia diocesana, incluso aún antes de que fuéramos diócesis.
Pedimos al Señor que el Padre Francisco Aguilera sea llevado a la presencia del Señor, un hermano del Oratorio de San Felipe Neri con un corazón muy diocesano, muy al servicio de la comunidad de la Diócesis.
Pidió también a la comunidad ser cuidadosa con el daltonismo, refiriéndose al semáforo epidemiológico de la Pandemia.
“Sigámonos cuidando, pensemos que seguimos en rojo; ayuden a su casa, a sus vecinos, salgamos con cubreboca; si en esto fuéramos claros todos ya hubiera bajado desde cuándo.
Vamos a ayudarnos y a cuidarnos todos utilizando cubrebocas”.