La Palabra de Dios este Domingo recuerda que: estemos vestidos con las obras de justicia y santidad, obras que brotan de vivir el Evangelio como Jesús nos enseñó con los valores del reino cercanos a nuestra vida “y que son la fraternidad, la justicia y la paz” indicó el padre Helkyn Enríquez Báez.
En su mensaje a los medios de comunicación a propósito de este XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario, recordó lo que esperamos hacia el fin de los tiempos cuando este mundo pase. Celebrar un banquete es el modo como la Palabra de Dios expresa la alegría de los que viviremos junto al Señor; de aquellos que hayamos alcanzado la promesa que nos ha ganado nuestro Señor Jesucristo en la cruz.
Sin embargo -agrega-, como lo expresa también la palabra o alegoría del Evangelio, unos han sido invitados pero no siempre responden a lo que hace Dios para vivir con Él; los que lo rechazan expresamente, con sus palabras con sus actos o con la indiferencia, ciertamente que no participarán del reino de Dios.
En cambio también la parábola nos recuerda: aquellos que por mucho tiempo han sido marginados, relegados, juzgados con los criterios mundanos, a ellos también los convoca el Señor que son los que invitan en el cruce de caminos.
El Vocero Diocesano insiste en vivir los valores del reino encarnados en nuestra vida, de ahí que resulta oportuno recordar la nueva encíclica que el Papa Francisco Fratello Tutti que significa: Hermanos Todos, expresión de San Francisco que llamaba al sol a la luna y a las estrellas hermanos, recordando lo que también nosotros a partir del Evangelio debemos vivir, una construcción de la fraternidad donde en lugar de buscar la división, busquemos la unidad, en lugar de destruir busquemos construir y procuremos como dice el Papa la amistad social para que así reconozcamos que todos somos hijos del mismo dios y llamados a ser hermanos entre nosotros.