Monseñor Eduardo Cervantes Merino, obispo de Orizaba llamó a los católicos a anunciar la experiencia de su encuentro personal y profundo con Dios; les pidió no tener miedo de compartir lo que hemos descubierto.
En la Eucaristía, que tuvo como principal intención pedir que Dios bendijera a los papás y les ayudara a vivir su vocación siguiendo el ejemplo de San José para cuidar de su esposa y de sus hijos, dijo que siempre habrá quien se oponga al plan de Dios.
Habrá estructuras a veces políticas, económicas, sociales, de intereses, que se oponen al proyecto de Dios; incluso a veces somos nosotros mismos nos ponemos límites, pues siempre habrá situaciones en las que se vea amenazada la persona que lleva el mensaje de Dios y que pregona valores principios estilos al estilo del Padre Bueno Dios.
El miedo, señaló, es parte de la condición humana, pero nos debe animar el sentirnos amados, cobijados por el amor y misericordia de Dios, que es lo que da sentido a nuestra existencia y nos da fuerza para afrontar las dificultades que se presentan.
Creer en Dios no nos quita tener que hacer frente a las limitaciones de la vida, ni a la gente mala, la que está en contra del proyecto de Dios, porque son situaciones que están por encima de nosotros.
Nuestro encuentro con Dios hace que le demos sentido a las situaciones límites en las que nos encontramos, de salud, de cuidarnos ante una pandemia que no se controla, los secuestros, la inseguridad. Ante esas situaciones el Señor nos invita a que no seamos ingenuos, sino que tomemos precauciones.