La Diócesis de Orizaba reitera el compromiso de proteger la integridad de sus fieles, por lo que pide a la comunidad católica no dejarse sorprender ante personas que se hacen pasar por sacerdotes y realizan celebraciones sin tener ninguna autoridad para ello. El caso más reciente es de la zona de Tlaquilpa, cuya Parroquia no realiza fiestas patronales, ni celebraciones masivas y tampoco lleva a cabo ningún tipo de ceremonia en domicilios particulares; pues al igual que en toda la Diócesis se atiende y acata la disposición del Obispo Eduardo Cervantes Merino. Ante la Pandemia y para seguridad de los fieles y los sacerdotes, se suspendió la celebración de bodas, XV años, bautizos, confirmaciones y primera comunión.