Con la representación de movimientos de las Parroquias de la Diócesis de Orizaba, así como de otros credos, se realizó la Marcha Ecuménica a favor de la Mujer y de la vida en esta ciudad.

Familias completas caminaron desde el monumento a la Vida que se ubica frente a la Rectoría de nuestra Señora de los Dolores hasta la Alameda, mientras expresaban firmemente su convicción y respeto a la vida del ser humano, desde la concepción hasta la muerte natural.

Al término de la misma, Cristina Álvarez, integrante del Movimiento Pro-Vida leyó un manifiesto en el que resaltó que quieren un México a favor de la Mujer y de la Vida.

A favor de la Mujer quiere decir: escucharla, atenderla y solucionar sus problemas. “significa que piensen en nosotras las madres solteras, que queremos poder alimentar a nuestros hijos, no que nos empujen a terminar con su vida; significa que nos faciliten la adopción, no que eliminen al hijo o hija antes de nacer; que aprendamos a convivir sin violencia hombres y mujeres, y que no ofrezcan el aborto como solución falsa a la violencia”.