Cristo no está en la tumba, está en el Jardín de la vida de tu familia, de la comunidad, de la sociedad, descubramos a Jesús en el hermano más necesitado, en el más pobre, en el que está más triste y llevemos la luz del Señor Resucitado, dijo Monseñor Eduardo Cervantes Merino al presidir la Vigilia Pascual en la Iglesia Madre y encender el Fuego Nuevo.

Durante la celebración en la que jóvenes hombres y mujeres nacieron a la vida en Cristo al recibir el Sacramento del Bautismo, Confirmación y Comunión, el Obispo explicó que, esta noche santa el pecado y la muerte fueron vencidos por nuestro Señor Jesús y junto con Él pasamos de la oscuridad de la noche a la luz de un nuevo Día. Esta noche de Pascua uno de los padrinos de los nuevos hijos de Dios fue el Padre Adrián Sánchez Hernández, del Oratorio de San Felipe Neri.

Pidió que el Señor nos conceda ser signo de vida nueva, que con mucha alegría y esperanza llevemos la luz de Jesús, que seamos el signo de una comunidad de fe que se vive en nuestra Diócesis y tomados de la mano de Jesús Resucitado y de su Luz Pascual seamos luz para los demás.

También estuvieron presentes los integrantes del Camino Neocatecumenal que nacieron a esta experiencia en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, el Espinal.