Reconozcamos al Señor como nuestro salvador, como aquel que da sentido y dirección a nuestra vida; le pedimos que nos guie y conduzca por las estrellas que pone en nuestro camino y que nosotros seamos también estrellas que conduzcan a otros hacia Él, pidió el Padre Juan Carlos Casas, al celebrar la solemnidad de la Epifanía del Señor en la Iglesia Madre.
Celebrarla, dijo, es alegrarse por cómo Él se manifiesta y cómo se hace presente en la vida de todos, por distintos medios y caminos. Basta con que alguien le busque con sincero corazón, con sincera intención para que Él se deje encontrar.
Debemos buscarlo más allá de las cosas que nos dividen, la raza, religión, ideologías, política, en lo que nos une, en lo que nos acerca, porque vivimos en un mundo dividido por un sinfín de cosas. “Dios, que se ha manifestado como salvador del hombre quiere una humanidad unida, no dividida y en constante lucha y guerra”, resaltó.
Pidámosle que ilumine las partes todavía oscuras de nuestra vida. Él sale a nuestro encuentro, aunque a veces quisiéramos alejarnos de Él, por eso envía estrellas para que nos guíen, como lo hicieron con aquellos sabios Magos del Oriente que llegaron a adorarlo.